Deducción I+D+i para proyectos de IA: guía práctica 2026
Si vas a invertir en IA, puedes recuperar hasta el 59% vía I+D+i. Porcentajes, requisitos, qué proyectos califican y qué documentación necesitas desde el día 1.
La deducción I+D+i es el incentivo fiscal más potente que tiene una empresa española para invertir en tecnología. Si tu proyecto de IA califica como I+D, puedes reducir tu cuota del Impuesto de Sociedades hasta en un 59%. Este artículo explica qué proyectos califican, qué documentación necesitas y cuándo conviene pedir un Informe Motivado Vinculante.
Los porcentajes vigentes en 2026
- I+D básica: 25% de deducción sobre los gastos del ejercicio.
- I+D si superas la media de gasto de los 2 años anteriores: 42% sobre el exceso.
- Innovación tecnológica (IT): 12%.
- Bonus por personal investigador cualificado: +17% adicional si al menos el 10% son investigadores o doctores.
- Combinando I+D con el bonus: hasta el 59% de deducción efectiva.
Los gastos de I+D incluyen salarios del equipo técnico, amortización de equipos, subcontratación de I+D (hasta el 65% del total) y materiales. No incluyen los costes de implantación o despliegue una vez que el desarrollo está terminado.
Qué proyectos de IA califican como I+D
La clave está en la novedad técnica: el proyecto tiene que resolver un problema que no tiene solución comercial disponible, o mejorar sustancialmente una solución existente mediante un proceso de investigación.
- Sí califica: entrenar o ajustar (fine-tuning) un modelo sobre datos propios para un caso de uso específico.
- Sí califica: desarrollar un sistema de visión artificial para detectar defectos en una línea de producción sin solución estándar aplicable.
- Sí califica: construir un agente de IA que tome decisiones sobre datos propios con lógica de negocio específica.
- No califica: conectar la API de OpenAI o Anthropic con prompts estándar.
- No califica: configurar herramientas SaaS de IA (Copilot, Notion AI, HubSpot AI).
- Zona gris: automatizaciones complejas que integran múltiples sistemas — depende de la complejidad técnica real.
Documentación que necesitas desde el día 1
El error más frecuente es intentar documentar el proyecto a posteriori para reclamar la deducción. Si la documentación no está fechada desde el inicio del proyecto, el riesgo de que Hacienda lo tumbe es alto.
- Memoria técnica del proyecto: objetivos, hipótesis de partida, metodología y métricas de evaluación. Fechada antes de empezar el desarrollo.
- Registro de horas por persona y fase del proyecto.
- Actas o notas de sesiones técnicas donde se tomaron decisiones de diseño.
- Evidencia de la incertidumbre técnica inicial: si el resultado estaba garantizado, no es I+D.
- Justificación de que no existe solución comercial equivalente disponible.
El Informe Motivado Vinculante y cuándo pedirlo
El IMV es un documento emitido por el Ministerio de Ciencia que certifica que tu proyecto califica como I+D o IT. Si lo tienes, Hacienda no puede cuestionar la naturaleza del proyecto. Conviene pedirlo cuando la inversión supera los 80.000–100.000€, cuando el proyecto dura más de un ejercicio, o cuando la actividad de la empresa no es tecnológica.
En Tekk documentamos cada proyecto desde el arranque pensando en la deducción I+D+i. La memoria técnica, el registro de horas y la evidencia de incertidumbre técnica son parte del entregable estándar — no es trabajo extra que tengas que pedir.
¿Tu próximo proyecto de IA puede ser deducible?
Te explicamos qué parte del proyecto calificaría y cómo estructurarlo para maximizar la deducción.
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